Estoy leyendo (terminando) Arte Menor, de Betina González y me gusta. Hay partecitas que son tan buenas. Será que recién ahora (otra vez) me estoy poniendo a leer, y dos libros en menos de tres semanas es un record de los tiempos modernos (o un milagro, no lo se).
¨Leer tanto hace que el mundo de las palabras se vuelva difícil de preservar. El lenguaje se vuelve circular, como si los diarios escribieran siempre el mismo discurso."
"El período adolescente de su vida es un misterio: los amigos del barrio quedarán para siempre sin enlistar igual que las noviecitas, los partidos de f'utbol, los programas de TV que le gustaban y sus primeras veces murmuradas y a escondidas. Nada de eso ha dejado consecuencias, placas que el lenguaje o la memoria dignifiquen. Sus años de joven siguen solamente suyos y eso, curiosamente, me tranquiliza."
Estuve pensando (oh...!) mucho en eso. En las cosas que son tan pequeñas que no pasan a formar parte de la historia de uno pero que sin embargo afectan, a veces mucho más de lo que parecería.
Compramos un sintetizador Yamaha. Anna estaba rompiendo que quería un piano. Yo hace tiempo que quiero un piano (pero no se tocar, pero... uno siempre puede aprender!). A falta de pan, buenas son las tortas y un sintetizador es la orquesta completa en casa. Las enanas están fascinadas, y aunque nosotros no le podemos meter mano, porque cada vez que nos acercamos a medio metro, tenemos a los dos chupópteros abalanzándose sobre el diciendo "my turn my turn" ellas se divierten (y tiene volumen!!!). Precio? Garage sale, $15 australianitos. Así ni siquiera da palo si se rompe.
Vimos Michael Clayton (George Clooney) y nos gustó muchísimo. Realmente buena (y Clooney como siempre... tan mono!). Vimos Red Planet (esta es de hace años) con Carry Ann Moss (objeto de deseo de Doug) y está bien y vimos El asesinato de Jesse James y está muy bien.
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