viernes, 29 de septiembre de 2006

café café...

Ellen me regaló una cafetera.

Es una atomic, maravillosa, retro total, italiana, divina divina.

la atomic (que le costó a la loca de Ellen un monton de dólares) está en la cocina de casa.
La amo por lo hermosa pero sobre todo  por el placer visual, y por Ellen. 

La gente no deja de sorprenderme. Y ella es un hallazgo.

No hay comentarios: