Ellen me regaló una cafetera.Es una atomic, maravillosa, retro total, italiana, divina divina.
la atomic (que le costó a la loca de Ellen un monton de dólares) está en la cocina de casa.
La amo por lo hermosa pero sobre todo por el placer visual, y por Ellen.
La gente no deja de sorprenderme. Y ella es un hallazgo.

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