
Esta semana estuvo la prima de doug, Kay, que vive en Townsville.
Kay es la parienta rica de la familia. Pero cuando digo rica, digo rica rica, con gasolineras, una ISLA de su propiedad, una casa flotante, y algún que otro etcétera. Y no solo es rica, sino que además, es de las que mejor me caen de la familia. Dura, ácida, como dicen los australianos "no bullshit". Creo que ambas nos gustamos, aunque tampoco hay mucha oportunidad para profundizar, con 1000 k de distancia, y ella que es a-tecnológica.
En general, los miembros de la familia de doug son todos medio paralíticos emocionales. ya se que no es la forma de presentar a nadie, pero lo son. Kay tiene 46 y su hijo menor de 9 años me extendió la mano para saludarme. Yo le di un beso.
Si hay algo que realmente me resulta difícil en Australia no es el idioma, o acostumbrarme a las comidas, o a la forma en que celebran, o padecen, a que hora se acuestan, o cuando se visitan. Lo que me resulta más complicado, sin lugar a dudas, es EL SALUDO.
Ya me resultaba complejo al principio en España, viniendo como venía del país del besuqueo. En buenos aires, nosotros nos dábamos besos incluso cuando íbamos a la oficina... mua mua... al abogado, al peluquero, al de la inmobiliaria, a todo el mundo un beso. Y la falta de costumbre hace que ahora eso me choque, me resulte demasiado pegajoso.para mi gusto.
En España, oficina nada de beso. La regla es, básicamente... si no lo conoces mucho, no hay beso. No importa si es amigo de tu amigo. Un "que hay" alcanza.
Si es tu amigo dos besos, pero tampoco hay que exagerar, porque si lo ves seguido, no hay porque besar.
Con otros vale abrazo. Complicado.
pero Australia ya llega a limites insospechados.
No hay beso. No hay contacto. Y uno comienza a regirse por esa norma, y te la cambian en un segundo. Cada persona es un mundo, y para cada persona encuentro que hay que llevar una especie de manual-guía.
Suegra: si mis padres están aquí de visita me besa. Sino no... (ay... esos celos!). si estoy enferma me besa (o cree que tiene el don del beso redentor, o me besa por las dudas la enfermedad es seria y me pasa algo durante la noche... no vaya a ser cosa). No la he visto darle un beso a su hijo o a su hija, pero si a los chicos.
Suegro: no beso. no importa la ocasión. Saludo? dependiendo del humor, la flatulencia del día, o como le funciona el sonotone.
Cuñada: la beso yo. Me cansé de no saber que hacer, o como encararla así que le dije... como no se que hacer, te beso. Lo lleva con dignidad.
Cuñado: beso en grandes ocasiones y fiestas de guardar. Pero el último beso fue para navidad, y estaba encendiendo el fuego para hacer unas ¨teóricas¨ langostas a la brasa, y estaba empapado de sudor, pero yo fui toda decidida y enérgica a su encuentro y fue uno de ESOS momentos. Un beso que no olvidaré jamás. Beso sudoroso, y lo único que mi mano quería desesperadamente era ir a mi mejilla y secarse el sudor, y lo único que mi mejilla quería era ir al lavabo y lavarse. Pero me pareció una falta de respeto (aunque considerando a cromañon, supongo que ni se hubiera dado cuenta).
Sobrinos: Son cariñosos, sorprendentemente cariñosos. Y besan y abrazan. Como si fueran extranjeros.
Amigos: si hace mucho que no te ven, van a tu encuentro con un ABRAZO, si te vieron hace poco (creo que el límite es alrededor de la quincena) palmadita en la espalda.
Y con esto me manejo, pero el otro día fui a la peluquería y la peluquera me beso.
a que estas jugando, hermana? no leíste el código del besuqueo australiano? ¨
y me perdí.
Comencé a plantearme que quizás fuera una cuestión local, una parálisis emocional regional. Y en las grandes ciudades el tema es un poco mas relajado. Le pregunté a Ellen y me dijo que ella es abracera. Pero que no es la norma.
Pero yo se que dentro de la rareza de otra cultura, "estos" son especiales. La madre es un personaje. Le tengo cariño pero me saca a mi, lo saca al hijo, y ni hablar al marido. Es una manejadora de culpas (ay, querida, tengo que ir al hospital a llevar a Vince pero hace tanto calor que no se como vamos a hacer (para pedir un taxi?)). Si me lo dice a mi, Doug la va a buscar. Si se lo dice a Doug, la pobre se toma un taxi, porque D es IMPERMEABLE.
Pero se supera, y el "sublime" lo alcanzó la semana pasada, cuando levanté el teléfono y me pidió "esas sillas de jardín que están debajo de la sombrilla, que nadie usa".
Venían su hermana y su cuñado, así que necesitaban sillas para tomar "fresco" en la baranda de la casa por la tarde.
Y yo dije... si, ningún problema. Y me dice... porque si las traes, es algo que ya no vas a tener que trasladar cuando se muden.
¿esquius mi?.
O sea, que me llamas por teléfono para pedirme unas sillas porque vos me vas a hacer el favor de tenerlas en tu casa?
insuperable.
Por supuesto ella tiene las sillas, y cuando nos mudemos, nos recordará que nos hizo el favor de tenerlas en su casa, y al resto le dirá que por suerte ya nos llevamos las sillas, porque en su casa no sabía donde ponerlas y es bueno recuperar la habitación de atrás.
Podría seguir y seguir con las rarezas pero parecerían críticas, y yo soy buena. Y además, si sigo, seguro que me cae una "ay... gaby, vos sos mala, porque ella es buena..." de mamá.
Los beneficios de hablar una lengua hereje son ilimitados... y el poder diseccionar abiertamente es uno...
buscando cosas sobre el saludo en Australia me cruce con esto, que define brillantemente a los australianos.
Australianos en general
Sigue, pero me pareció interesante.La mayoría de los australianos son amigables y sociables con extraños, pero lleva mucho esfuerzo entablar una amistad profunda con ellos.
Aunque parecen confiados y ruidosos, son muy celosos de su intimidad y poco
comunicativos respecto a sus sentimientos.
Los australianos creen que todos deberían tener igualdad de oportunidades. Y luego, cada uno tiene derecho a hacer lo que quiera con su vida. Tienden a tratar a la gente con respeto, y no discriminan, y tratan a aquellos con un estatus superior de la misma manera que tratan a los que están en estatus inferior.
Los australianos valoran su comunidad, su familia y sus amigos, pero al mismo tiempo creen que solo ellos son los que deben decidir respecto de su vida y que hacer con ella, por lo que no son amigos de interferencias o consejos amigables. Juzgan a la gente por sus valores, no por el rango , nivel social o económico.
La familia de mi marido es todo eso, pero además, es rara... pero todos tenemos nuestras cosas, que se le va a hacer, y esta es la que venía en el pack D.
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