Ayer por la tarde Sonia trajo a Maddison que se quedaba a dormir.
Anna sigue de vacaciones hasta el martes. Se portaron excepcionalmente bien y a la hora de dormir las amenacé con que temprano por la mañana teníamos que irnos y que tenían que dormir bien. Antes de las 20.30 estaban las tres fritas.
La promesa era llevarlas al Crazy Joker, que es un lugar de juegos para chicos muy grande. Maddy fue, las mías no fueron nunca así que Maddy se encargó de explicar a su público lo alto que era el tobogán y como eran los helicópteros, y los trampolines, etc. Las mías alucinaban, claro.
Por la noche vimos “untraceable” con Diane Lane y pese a que rotten tomatoes la pone a parir, a mi me pareció que estaba bien. No descubrieron la pólvora ni parecido, pero es uno de esos thrillers policíaco-informáticos con cybercrimenes que está más que decente para ver sentadita en casa. Pero bueno ellos le ponen un 15%, defenestrada.
Nos fuimos temprano por la Por mañana. Estábamos ahí a las 9 y no porque nos hayamos levantado tarde, que va! Esa es la hora a la que abrían. Las chicas habían amanecido a las 6.15 am entre la excitación de la salida y la del sleep over. A las 6.45 estábamos todos en la cocina preparando el desayuno.
Cuando llegamos al Crazy Joker Olivia y Anna se quedaron por un segundo como paralizadas, y a Maddison le agarró un ataque de velocidad, porque desde ese momento hasta que nos fuimos, no paró de correr. Pagamos las entradas, nos sentamos en una mesa cerca del área de juegos y las chicas, todas con calcetines azules (los únicos que encontré con pareja) salieron disparadas.
Fue una maratón de subidas y bajadas y deslizadas y saltos y mas saltos. Tienen un montón de actividades, desde el ¨flying fox¨ que es como un manubrio en carril por el que se deslizan colgados, hasta un tobogán como la antigua “alfombra mágica” enorme y altísimo, que a mi me aterró hasta que la vi a Olivia volar por los aires con cara de velocidad (y felicidad).
Por $9 que vale la entrada para los mayores de 4 y $6 para los menores, te podés pasar el día ahí adentro y mientras tus hijos queman calorías vos engullís todo lo que podés porque el aburrimiento es superior.
Nos pedimos un café, y un poco más tarde unos jugos de naranja para las chicas con unas galletas de chocolate, y todavía más tarde (porque había que amortizar, así que nos quedamos hasta las 12) les pedimos patatas fritas y agua mineral. Las chicas corrían, engullían, tragaban, se iban, volvían a engullir, y así unas novecientas treinta y tres veces.
Doug y yo, mientras tanto, mirábamos como el lugar se iba llenando, porque a primera hora había unos cuantos críos pero para cuando nos fuimos no había menos de 100.
Había futuros psicópatas, tragas (nerds), gordos, machos, gays, rompecorazones, descerebrados de gimnasio, dulces y tiernos angelitos, flacos esmirriados. Estaban todos ahí en miniatura, y no creo equivocarme demasiado al prever su futuro. Había rebeldes, histéricas, psico-bolches, conflictuadas, gordas, inteligentes, monas, poco seso, finas y elegantes, horteras, antipáticas, infartantes... Y no me estoy guiando por las ropas, que en eso tiene mucho que ver la familia (aunque con anna, vestirla como YO quiero me cuesta un triunfo!). No supe donde meter a Anna. No lo hice con los micos de la edad de Olivia, era más bien de la edad de Anna en adelante.
Y Anna, con esa objetividad que me caracteriza, será infartante, inteligente, rebelde, y un poco conflictuada. Y sino, que me vengan a discutir dentro de 15 años. Olivia... no lo se... inteligente seguro. Rebelde, probablemente. Conflictuada no, ni un poco. Tampoco fina y elegante... ella es una fuerza natural
Veremos.
Volvimos a casa, las chicas cansadas, nosotros cansados, la cabeza como con millones de espíritus gritando dentro, que eran solo ecos de las decenas que gritaban en el Crazy Joker. Por que corren y gritan cuando uno los “suelta”?





No hay comentarios:
Publicar un comentario