lunes, 14 de abril de 2008

cine de fin de semana

El sábado por la noche vimos The Savages y anoche The bank job

The savages es espectacular, excelente película aunque un poco dura. Triste, graciosa, tierna, un poco de todo. No es de golpe bajo o lagrimita. Philip Seymour Hoffman y Laura Linney. están impresionantes, a quién mejor.

The Bank Job trata del robo de 1971 a una sucursal del Lloyds Bank en London y los intríngulis maquiavélicos del robo. Nos pareció a los dos una muy muy buena película así que fue un fin de semana de éxitos porque dos de dos es un buen promedio. Y para culminarlo, vimos el último capítulo de Boston Legal que estuvo excepcionalmente bueno.

El sábado fuimos a un par de Garage Sales con las chicas. Compramos una librería preciosa (para mi), una silla y dos taburetes. Necesito conseguir un pedazo de madera o mármol para hacerle la tapa a la librería. Pero el mármol no es nada barato así que veremos. Una lapidita no me vendría mal, es más o menos de ese tamaño. Será cuestión de pasarme por el cementerio que tengo a tres manzanas de casa?

Por la tarde del sábado vino Evan de visita, y estuvimos de lección de español acelerado porque está muy interesado en una chica colombiana así que andaba preguntando oraciones. Muy gracioso, y muy tentador eso de hacerle decir burradas. Y aunque D lo intentó, yo fui buena y le di frases útiles y encantadoras.

Por la tardecita escuchamos a los perros lloriqueando el la verja. Se apareció en el garage de casa un mastín mezcla gran danes tamaño caballo, flaco como una rama, con un excelente collar. Un escapado, seguramente. Pusimos a los perros arriba e hicimos entrar al perro al jardín. Llamamos a la perrera y vino una chica a la media hora. El perro divino, y cuando se lo llevaban las chicas lloraban (y casi que yo también). Blanco con unas manchas atigradas, unos dos años aprox. Alto como un pony, Anna ya había decidido que iba a quedárselo y que dormiría en la cama de abajo de la suya. Lo van a escanear para ver si tiene el chip con los datos del dueño, y si no encuentran al dueño, lo ponen a lo venta (precio simbólico de $40). Y si luego de X tiempo no encuenta casa, lo sacrifican. Veremos que pasa. Le pedimos a la de la perrera que nos mantuviera informados.

El domingo fuimos al ¨big big playground¨ como lo llama Olivia y después a comer fuera. Volvimos a casa, las chicas jugaron, y todavía nos quedaba el lunes de vacaciones por delante.

Me siento como una central de entretenimiento. Y cada día de la semana pasada, cuando anna se iba a dormir, me preguntaba "¿que vamos a hacer mañana? ¿algo especial?" y había que pensar porque bueno, fueron sus primeras vacaciones, claro.



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