La primera vez que leí-escuché la expresión "Instant family" fue una de las primeras veces que vendí un marco restaurado con una foto de 1900. La persona que lo compró me contó que no tenía familia, y que colgando eso en su casa tendría la sensación de tener ancestros.
Nosotros no somos muchos de familia. Por parte de mamá, sus padres tenían grandes familias, pero están todos es Barcelona (vi a uno hace unos años) y Palma (vi a un par, en el mismo viaje de mamá), pero no los cuento, no hay relación ninguna. Miguel, hermano de mamá y Baby (y no tienen chicos).
Por parte de papá, Carmen murió en un accidente de coche cuando era muy jovencita, y Jorge, el otro hermano, desapareció de la vida de mi padre hace aproximadamente 30 años. Pero él si tenía descendencia. Guille. Claro que a veces, los chicos no podemos decidir nada, y la relación con él no sobrevivió a los avatares familiares.
Guille vivía con sus padres en Flores, en una planta baja, y había en su casa un escalón para subir (o bajar) a una habitación (recuerdos nebulosos). Guille era un poco más chico que yo, misma edad que Laura y el salón de su casa tenía ventanas a la calle y era largo. Papá Noel entraba quien sabe por donde a dejar los regalos, en las interminables noche buenas, que terminaban con la apertura de regalos, y yo durmiendo en el sofá o en el regazo de mamá con su mano en mi cabeza. El resto no se donde terminaba apoltronándose. Cuando nos juntábamos nos divertíamos mucho, eramos nosotros tres, claro. A su madre, Lili la recuerdo con una polenta increíble. Siempre enérgica, delgadita, abogada. A su padre, abogado también, no lo recuerdo en acción, sino de forma más bien estática. Lili y Jorge se separaron, el tuvo otra esposa con dos hijas (creo) a las que ninguno de no nosotros les caíamos bien (también creo).
Y un día todos se desvanecieron, y nunca más supe nada.
Hasta ayer.
Hace dos noches, por que si, hice un google de su padre y no lo encontré, y pensé, bueno... busquemos a Guille. Yo sabía que había ido a Alemania y luego se había ido a Barcelona. Todo esto lo sabía por mamá, que había mantenido un cierto contacto con Lili. Sabía que estaba becado (pero no recordaba bien en que). De culo, encontré una resolución en la que figuraba su email, y le escribí. Y ayer por la tarde recibí respuesta.
Y lamento haberme perdido tantos años y lamento no haber tenido contacto con él. Y ahora quiero ver a sus hijos (dos, Paula e Ignacio) y quiero conocer a Silvina, que tiene cara de divina.
Para mi fue un email de ida y un email de vuelta y de repente, instant family.
Guille dijo "estamos en contacto y creo que hoy recuperamos una parte de nosotros mismos (suena cursi, no?)" y creo que es así.
Me sorprendió, sobre todo, el sentimiento de cariño que generé automáticamente. Que será parte de la sangre, supongo. Pero antes de ayer no sabía de la existencia de Paula, o Ignacio. Y no recordaba a guille en forma diaria (o mensual!), sólo aparecía contándole alguna vez historias pasadas a Doug.
Me puso muy contenta, realmente. Y me alegro haber tenido la idea de escribirle. Dudé mucho, por muchas razones (una de ellas es que siempre aterran esos mensajes de familiares perdidos, porque uno espera que se auto inviten a pasar las vacaciones!). Pero... el encontró el mensaje en la papelera de su pc, y lo abrió por casualidad. Yo encontré su email también por casualidad.
Y aquí estamos, porque hemos venido.
Y prou

2 comentarios:
Silvina y Guille son dos amigos del alma, desde hace más de la mitad de mi vida.
Hoy Silvina me dijo por mail: ¿Sabés que Guille recuperó dos primas después de 30 años? Ella, que siempre está a las corridas y me escribe e-mails como telegramas, me dejó esa frase y se fue.
¿Cómo que Guille recuperó dos primas?, ¿quiénes son?, ¿dónde las encontró? le respondí enseguida, creyendo que tendría que esperar todo el fin de semana para recibir más noticias. Pero al rato, me envió generosa un sintético correo que solo llevaba por texto la dirección de este blog.
Y entonces, un nudo se me cruzó en la garganta al conocer los detalles del rencuentro y revivir frente a la pantalla parte de la historia de Guille, que ya bien conocía.
Enhorabuena por el primer paso. Y por arrimar otra pieza al rompecabezas.
María Gabriela
María Gabriela
Nosotras alucinamos (digo nosotras como si fuéramos una unidad, y mi hermana esta a tropemil km de aquí). Está saliendo bien este encuentro trasnochado. Siempre podría haber sido un desastre, y no cuajar, y creo que va. Quizás los tres lo necesitábamos, de alguna extraña manera, aunque tuviéramos las vidas armadas y completas. Hay compartimientos en nuestras vidas que a veces queda incompletos, y este era un departamento desierto. Con suerte, estaremos presentes compartiendo de alguna manera, la otra mitad de nuestras vidas.
ps... silvina no tiene tiempo porque tiene un jefe despota.
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