tenía una pila de platos sucios en la pileta de abajo, del asado del fin de semana. La ida de douglas, las chicas, los perros, todo, hicieron que se quedaran ahí hasta hoy, que puse una lavadora y los vi.
Los levanté y recién cuando los subía para lavarlos olí. olor a podrido asqueroso. Olor a peste, a riachuelo, a patata podrida, de esa que hundís el dedo sin querer cuando vas a agarrarla para hacer puré.
los puse en la pila, les puse un chorro de lejía, detergente y los lavé. Y los volví a dejar en remojo en agua y lejía, porque seguían oliendo. Y me vine al pc a mirar una cosa, y el olor se vino conmigo, como un monstruo nebuloso verde amarronado, putrefacto agusanado. Es muy distinto a un buen camembert? no. Por qué puedo comerme una rueda de camembert de una sentada, y no puedo separarme del olor a podrido de los platos? yu yu. fuera fuera.
Doug llega esta noche. Las chicas están en la guarde, pero absolutamente expectantes porque esta noche DE NOCHE iremos al aeropuerto a buscar a su papá. Y anna dijo "y vamos a llorar todos porque lo echamos mucho de menos". Y no, no creo que llore, aunque si las veo a las dos abrazadas al padre llorando, lo mismo me animo y me uno. Total, cosas para llorar nunca faltan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario