martes, 31 de julio de 2007

siesta


... escucho a Jewel con ¨have a little faith in me" de John Hiatt

Con las chicas me toca revivir muchas cosas.

Hoy mientras intentaba que olivia durmiera la siesta, me acordé de las siestas en el departamento. Debía tener yo unos 4 o 5? años, no más.

Ruiz Díaz de Guzmán 107 Capital (me sale de carrerita, obviamente mis padres me hicieron aprender la dirección de memoria). No se hasta cuando dormí la siesta, pero si se que en ¨fechas señaladas¨ mi madre nos ponía a dormir la siesta, y yo lo odiaba.

Puedo revivir la sensación sin equivocarme mucho. Calor (porque generalmente la siesta era antesala de un hecho importante por la noche, como por ejemplo Navidad y Año Nuevo), persianas bajas, un ventiladorcito que funcionaba a lento y relento, la habitación de mis padres.

NO VOY A DOMIR.
No voy a dormir.
No voy a dormir.
No zzzzzzzzzzzzz.
Siempre caía, aunque cuando me despertaba juraba y perjuraba que no había dormido nada.

Supongo que el día de ese gran paso para la humanidad, en el ´69, debo haber dormido la siesta.

No me acuerdo de los sonidos, a excepción de pasos en el parquet. Vivíamos en el 10 C (si no recuerdo mal) y se veía a lo lejos la cancha de Boca, donde según mi padre, vivían todas las brujas y murciélagos, en contraposición a la cancha de river, obvio, donde estaban las hadas, las jirafas y los elefantes. Posiblemente escuchara el para Elisa truncado de la vecina de arriba, que intentaba aprender piano pero a todas luces no era lo suyo.

Hoy, mientras estaba con Olivia en su cama, porque estaba pasada de sueño y los crios cuando tienen mucho sueño se ponen nerviosos y a veces luchan contra lo que más necesitan, me encontré con todo eso.

Ruiz Díaz de Guzmán 107 Capital. Había olor a galletita y chocolate porque estaba bagley? cerca.

A dos manzanas del parque lezama.

Algunos viernes me iba a casa de mis abuelos a Turdera (San Lorenzo 558) y me quedaba a dormir. Y al día siguiente iban a buscarme mis padres.

Mi abuelo me preparaba un catre que finalmente terminaba usando el pobre abuelo y yo dormía en la cama con la abuela. Cenaba el mejor pollo al horno que puede comerse en el planeta y tomaba un poquito de champagne en una copita minúscula!.

Pensaba, mientras tenía a olivia a mi lado finalmente durmiendo como una marmota, que ellas están viviendo lo que yo con mis abuelos.

Ellas, dentro de 40 o 50 años?, recordarán los sábados por la mañana con Grandma y Grandad cuando nosotros vamos a subastas y garage sales, las visitas de sus abuelos desde el otro lado de la galaxia, las siestas que no querían dormir, los perros, nosotros.

Y ojalá tengan recuerdos como los míos, ojalá que nada muy terrible suceda y les arruine esta partecita de sus vidas.

La gran diferencia con mi infancia, lo que jamás me imaginé (si es que en algún delirado sueño me imaginé teniendo dos hijas en Australia), es que ellas recordarán en otro idioma.
Ellas recordarán en inglés.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

fe de erratas...
... donde según mi padre, vivían todas las brujas y murciélagos, (Y SI FUERA HOY TE DIRÍA TAMBIEN MACRI) (...)
Posiblemente escuchara el para Elisa truncado de la vecina -EL VECINO- (...)
Había olor a galletita y chocolate porque estaba bagley? cerca. Y TAMBIEN GALLETITAS CANALE, (HOY LA FABRICA CONVERTIDA EN LOFTS),

papa

Gustavo López dijo...

tensiones entre recuerdo y memoria... pasado y presente

tu papá: UN MAESTRO