
"Felices los que prestan oído a los muertos: leamos los buenos libros y pongamos en práctica sus enseñanzas."
Leonardo
Mientras cenábamos, cuando vi a Olivia metiendo los dedos en el puré de patatas y chupoteándoselos para luego empezar a repartir (ella es muy generosa) sus trozos de salchicha por los platos, y perseguir a los comensales con el tenedor cargado de puré recordé un libro que hace tropemil años, laura, lola, anna y pablo le regalaron a mi X.
Es "notas de cocina de Leonardo DaVinci". Sin duda, uno de los libros que más me ha divertido en la vida. Me reí y reí y reí con el ingenio y desquicio de este hombre.
Cuando me fui, intenté conseguirlo pero estaba agotado así que lo perdí de vista hasta que hoy, internet mediante, lo encontré de a trozos.
DaVinci vivió setenta vidas. La cabeza sin parar ni un segundo, creando, que agotamiento!. Desde la divina proporción hasta el espiedo (si!) para asar pollos, una maquina para triturar vacas, la escafandra, etc. Sin descanso.
Las textos que siguen están recogidos del llamado Codex Romanoff y están atribuidas al maestro. Lo que pongo en letras grandes son las lindeces de mi hija la menor. Como en casa somos cultos, yo me rijo por este codex así que se los leeré antes de comer y cenar. Y de paso, también voy a hacer sesiones de lectura cuando vengan los familiares políticos...
Conducta en la mesa
- Ningún invitado ha de sentarse sobre la mesa, ni de espaldas a la mesa, ni sobre el regazo de cualquier otro invitado.
- No ha de poner trozos de su propia comida de aspecto desagradable o a medio masticar sobre el plato de sus vecinos sin antes preguntárselo".
- No ha de enjugar su cuchillo en las vestiduras de su vecino de mesa.
- Tampoco ha de prender fuego a sus compañeros mientras permanezca en la mesa.
- Y si ha de vomitar, entonces debe abandonar la mesa.
- Ningún invitado ha de poner la pierna sobre la mesa.
- Tampoco ha de sentarse bajo la mesa en ningún momento.
- No debe poner la cabeza sobre el plato para comer.
- No ha de tomar comida del plato de su vecino de mesa a menos que antes haya pedido su consentimiento.
- Ni utilizar su cuchillo para hacer dibujos sobre la mesa.
- No ha de limpiar su armadura en la mesa.
- No ha de tomar la comida de la mesa y ponerlo en su bolso o faltriquera para comerla más tarde.
- No ha de morder la fruta de la fuente de frutas y después retornar la fruta mordida a esa misma fuente.
- No ha de escupir frente a él.
- Ni tampoco de lado.
- No ha de pellizcar ni golpear a su vecino de mesa.
- No ha de hacer ruidos de bufidos ni se permitirá dar codazos.
- No ha de poner los ojos en blanco ni poner caras horribles.
- No ha de poner el dedo en la nariz o en la oreja mientras está conversando.
- No ha de hacer figuras modeladas, ni prender fuegos, ni adiestrarse en hacer nudos en la mesa (a menos que mi señor así se lo pida).
- No ha de dejar sueltas sus aves en la mesa.
- Ni tampoco serpientes ni escarabajos.
- No ha de tocar el laúd o cualquier otro instrumento que pueda ir en perjuicio de su vecino de mesa (a menos que mi señor así se lo requiera).
- No ha de cantar, ni hacer discursos, ni vociferar improperios ni tampoco proponer acertijos obscenos si está sentado junto a una dama.
- No ha de conspirar en la mesa (a menos que lo haga con mi señor).
- No ha de hacer insinuaciones impúdicas a los pajes de mi señor ni juguetear con sus cuerpos.
- No ha de golpear a los sirvientes (a menos que sea en defensa propia)
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