hay días que no las aguanto y hoy es uno de esos.
Las amo con locura, sin duda. Daría mi vida (y la de todos los demás) por ellas. Pero no las aguanto
Hoy quiero irme, desaparecer, y no decirle a nadie donde voy, para que no me encuentren nunca.
ni siquiera quiero saber yo donde estoy, para no volver a la primera punzada de culpa.
yo quiero estar con el oso polar, el Doctor Shepherd y Ben y todos "los otros" en la isla de lost. Incluso con el insufrible hobbit Charlie.
las dos bestias se transformaron en seres ruidosos, gritones, desbordantes de energía.
Son tan ellas, tan enormemente fuertes, tan personales, distintas, que me asusta.
Me veo en breve arrinconada en la cocina, con las dos amenazándome con cuchillos y los perros secundándolas al grito de "espaguetis, espaguetis!"
Y todo es "mío mío no mío!!!!!!!!" y "dame", "toma", "no no" "el mío es más grande", "el mío es más rosa!!!!!!!" "los perros me quieren más a mi", "no a mi".
Todo esto seguramente coincide con alguna etapa evolutiva trascendental, tipo que la mas grande debe estar haciendo ejercicios de poder y la más chica separándose de mi, ni idea, pero las preferiría bobonas, obedientes y sumisas.
que día...
Y todo esto ya se que ya lo dije, pero esto es mi especie de diario, y hoy es un día "de esos".
Y así como nunca entendí porque la gente se vuelve loca con el olor a bebé, que a mi siempre me olió a leche cortada y caca, o me han preguntado si no iba a echar de menos no estar embarazada, y yo respondí que si hay algo que no voy a echar de menos en mi vida es eso, así tampoco entiendo porque nunca las madres se sinceran y te dicen, de frente, que sus hijos son insufribles.
Será que me he cruzado siempre con súper madres?
Será porque todas las madres tienen súper hijos modelo?
o será porque yo soy una madre fría y desalmada y mis hijas terremotos?
La única que siempre ha sido sincera con la situación de la maternidad, pero que ella confundió con una tara personal y me confundió a mi fue Dulce. Ella, aún creyéndose despiadada, declaró en más de una oportunidad que no aguantaba a sus dos monstuos. Lo dijo en voz bajita, en la intimidad, para no ser quemada en salem y expulsada de club mamita feliz. Tendría que haber escuchado mejor!.
Pero esto es lo de menos. Siempre hay un detonante, algo que nos hace volar por los aires. Y en el caso de hoy fue olivia, que no tuvo mejor idea que organizar un picnic para ella y los perros.
Debo aclarar que se lo que voy a contar ahora deja entrever un cierto "relajo" en la supervisión de mis hijas, pero tengo que decir, a mi favor, que los sucesos se desarrollaron en bastante menos de 5 mintutos, tiempo en el que yo estaba con el OIDO atento.
Y sucedió que Olivia aprendió hoy por la tarde a abrir la nevera. Y abrió 1 yogur, y una gelatina con fruta. Y ella siempre comparte, y los perros comieron gelatina y yogur.
No es para tanto!!!!!!!!!
No, pero... en la nevera había DOS (2) filetes gordos y altos y maravillosos de solomillo de primera que ella entregó amorosamente a los perros.
Desde la ventana de mi habitación, y sin remedio, vi como mi cena era deglutida en el jardín por los perros que no tienen culpa de nada, pobres criaturas pero que odié con todo mi ser.
y quise matarlos a todos.
Las amo con locura, sin duda. Daría mi vida (y la de todos los demás) por ellas. Pero no las aguanto
Hoy quiero irme, desaparecer, y no decirle a nadie donde voy, para que no me encuentren nunca.
ni siquiera quiero saber yo donde estoy, para no volver a la primera punzada de culpa.
yo quiero estar con el oso polar, el Doctor Shepherd y Ben y todos "los otros" en la isla de lost. Incluso con el insufrible hobbit Charlie.
las dos bestias se transformaron en seres ruidosos, gritones, desbordantes de energía.
Son tan ellas, tan enormemente fuertes, tan personales, distintas, que me asusta.
Me veo en breve arrinconada en la cocina, con las dos amenazándome con cuchillos y los perros secundándolas al grito de "espaguetis, espaguetis!"
Y todo es "mío mío no mío!!!!!!!!" y "dame", "toma", "no no" "el mío es más grande", "el mío es más rosa!!!!!!!" "los perros me quieren más a mi", "no a mi".
Todo esto seguramente coincide con alguna etapa evolutiva trascendental, tipo que la mas grande debe estar haciendo ejercicios de poder y la más chica separándose de mi, ni idea, pero las preferiría bobonas, obedientes y sumisas.
que día...
Y todo esto ya se que ya lo dije, pero esto es mi especie de diario, y hoy es un día "de esos".
Y así como nunca entendí porque la gente se vuelve loca con el olor a bebé, que a mi siempre me olió a leche cortada y caca, o me han preguntado si no iba a echar de menos no estar embarazada, y yo respondí que si hay algo que no voy a echar de menos en mi vida es eso, así tampoco entiendo porque nunca las madres se sinceran y te dicen, de frente, que sus hijos son insufribles.
Será que me he cruzado siempre con súper madres?
Será porque todas las madres tienen súper hijos modelo?
o será porque yo soy una madre fría y desalmada y mis hijas terremotos?
La única que siempre ha sido sincera con la situación de la maternidad, pero que ella confundió con una tara personal y me confundió a mi fue Dulce. Ella, aún creyéndose despiadada, declaró en más de una oportunidad que no aguantaba a sus dos monstuos. Lo dijo en voz bajita, en la intimidad, para no ser quemada en salem y expulsada de club mamita feliz. Tendría que haber escuchado mejor!.
Pero esto es lo de menos. Siempre hay un detonante, algo que nos hace volar por los aires. Y en el caso de hoy fue olivia, que no tuvo mejor idea que organizar un picnic para ella y los perros.
Debo aclarar que se lo que voy a contar ahora deja entrever un cierto "relajo" en la supervisión de mis hijas, pero tengo que decir, a mi favor, que los sucesos se desarrollaron en bastante menos de 5 mintutos, tiempo en el que yo estaba con el OIDO atento.
Y sucedió que Olivia aprendió hoy por la tarde a abrir la nevera. Y abrió 1 yogur, y una gelatina con fruta. Y ella siempre comparte, y los perros comieron gelatina y yogur.
No es para tanto!!!!!!!!!
No, pero... en la nevera había DOS (2) filetes gordos y altos y maravillosos de solomillo de primera que ella entregó amorosamente a los perros.
Desde la ventana de mi habitación, y sin remedio, vi como mi cena era deglutida en el jardín por los perros que no tienen culpa de nada, pobres criaturas pero que odié con todo mi ser.
y quise matarlos a todos.
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