viernes, 22 de junio de 2007

siempre que llovió... llovió

llovió. y llovió y llovió y llovió
y no paro de llover en meses (fueron días, creo, pero con una gota basta)
llueven chiqueros. llueve barro. llueven perros.


el jardín no drena bien así que tenemos todo embarrado.
la casa anterior estaba en una loma, así que gota que caía gota que desaparecía.
En esta el agua se queda con nosotros a vivir. Claro que la otra casa estaba en "the range" zona fina fina y ahí no hay ni siquiera barro para que los chicos y perros no se ensucien.

Los de arriba y los de ABAJO.

con la lluvia proliferaron los hongos. Y con los hongos la histeria de los perros.
Doug dice que los hongos deben ser alucinógenos porque los perros se los comen como si fuera carne de primera calidad (en especial paco, que mira que es tonto).
y Paco salta y enloquece.
las chicas, que no pueden tampoco salir al jardín por el barro, tambien se estan viendo influenciadas por este comportamiento alocado, a medio camino entre el desquicie y el vagabundeo errático y destructivo.
tengo 4 bestias aburridas.

australia se quejaba de la sequía. ya no hay casi mas.

El niño se fue, joder con el niño. No había lluvias así desde 1998.
ahora todos saltan de contentos y yo me siento frente al telediario con un contador de días.
En menos de 10 -le calculo- empezaremos a escuchar que tanta lluvia esta haciendo polvo los cultivos, que ahora la niña de los huevos esta haciendo llover. Y diran que es la cosecha, pero en realidad, todos sabemos que es porque tienen hijos y perros, y estan todos encerrados y embarrados, mirando llover, con mantas sobre el sillón y huellas de barro hasta en el techo.