
Olivia encontró un sombrero en el suelo, se lo puso en la cabeza y salió corriendo, agitando las manos tipo alitas en dirección al espejo del pasillo. Y se miró, e hizo caras. Se dió vuelta y se volvió a mirar. Y se rió, más cerca, más cerca, más lejos.
Desde cuándo somos vanidosos? es innato? me sorprende el placer que encuentran los chicos al mirarse al espejo. Quizás porque no se ven nunca, enteritos, no se ven la cara.
Si lo pienso mucho, me da vertigo, porque la verdad es que uno ve más al mundo "otro" que a uno mismo.
Ya se... me veo mis manos, o mis pies, o mis brazos. Un par de veces al dia me veo de cuerpo entero, sin ropa. Pero tampoco me miro, realmente.
Sin embargo cuantas veces veo la cara de mis nenas? o de Doug? muchas mas que la mia propia, la verdad, aunque yo mereceria verme mas. Me voy a poner un sombrero y mirarme al espejo, mientras LE sonrio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario