miércoles, 20 de mayo de 2009
Por favor, venga a nuestro teatro de titeres
Esta noche tuvimos teatro.
Anna me hizo la invitación en un papel y me senté.
En el primer acto, Olivia se hundía en un mar imaginario hecho con una frazada lila. Super heroina la rescataba pero con tan mala suerte que la agarró del cuello y Olivia terminó gritando ¨you are choking me!" (me estás ahogando!).
Muy realista.
El segundo acto no tengo claro de que se trataba porque los perros hicieron su aparición y estuvieron luchando sobre el mar-frazada lila. Después de mucho berrear y empujar, decidimos recluirnos nosotras 3 en la habitación de las chicas y dejar a los perros fuera de la ecuación.
El siguiente acto fue una pequeña historia:
Una nena fue a una cueva a buscar comida, porque su mamá le pidió que fuera ahí.
En el país de la nena las cuevas venden comida.
Ella fue a la cueva pero había un monstruo gigante (en este caso un elmo de peluche que es tamaño Olivia).
Elmo-nstruo se quería comer todo pero ella fue muy rápida y llenó la canasta de comida y se fue.
Fin de la historia.
Me miró y me hizo el gesto de aplaudir, como diciendo.. "ahora es cuando aplaudis".
La siguiente historia fue una historia "romántica". Es lo que dijo... esta va a ser una romántica y la voy a llamar... (es tan creativa!) Sleeping beauty! (La bella durmiente...!)
Una dama paseaba por un bosque
una bruja le dió una manzana envenenada.
La dama hermosa se fue a dormir.
Un principe que pasaba por ahí oyo los ronquidos (acá es cuando yo empecé a reirme y no pude parar más) y subió a la torre. La buscó la buscó hasta que la encontró y le dió un beso y ella se despertó.
Se casaron y se fueron a vivir a otro castillo, porque ahí las brujas te dan manzanas envenenadas.
Como me reía tanto y no podía parar ella empezó a sentirse incómoda pero rápidamente inventé una historia de perros luchando y que gracioso que era que los habíamos engañado, y se quedó más tranquila.
La última historia fue "una historia graciosa".
Fidili fikili fu era un nene que se tiraba pedos (como no iba a haber pedos en la historia!) y jugaba con juguetes de nena y cosas rosas (en el colegio los varones deben haber estado torturando a alguien con que es gay, ya me lo veo) y cada vez que se tiraba un pedo la madre le daba un mamporro (no es encantadora la historia?).
Olivia, que es terrible, se revolcaba por los suelos muerta de risa cada vez que Anna imitaba un pedo y hacía de cuenta que la madre le daba un coscorrón en la cabeza.
Fin de la historia.
Hora de ir a dormir
Buenas noches, chicas
pero no... esto siguió por 20 minutos más. Yo escuchaba el cuchicheo de historias y risitas.
Hasta que se quedaron fritas.
Me gustan los finales. No pasa nada. No hay conclusión (salvo en contadas ocasiones).
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