martes, 24 de marzo de 2009

LUnes. Me fui a dormir y Laura me despertó 12.17. Cuando la escuché supe porque llamaba.
Estuvimos hablando un rato largo. En realidad, estuvo hablando ella, me contó de su viaje a buenos aires, de los días que pasó en el hospital con Gema, de como trató de ayudarla en los últimos días. Un viaje diferente, quizás el más importante.

Gema murió el jueves acompañada de personas que la amaban. No estaban todas, porque hay muchas más desparramadas. Pero estaba con su marido, sus suegros, sus padres, su hermano y cuñados.

Como todos vemos partes nuestras reflejadas en otros, yo siempre vi en Gema una especie de reflexión mía, porque ella dejó Madrid y se fue a Buenos Aires con Santiago, donde tuvieron una hija. No vidas paralelas, sino situaciones similares. Además, siendo la mujer de Santiago a quien conozco desde que era un mico redicho, la convirtió en parte de mi historia.

No quiero hacer un relato de su vida, porque no viene a cuento y no la se. Pero si decir que pocas veces he visto yo un ser tan positivo, tan valiente, tan vital. Vivió la vida que le tocó, y disfrutó al máximo, sin perder el tiempo.

No se muy bien que decir. Pero quería escribir algo. Voy a llamar a Santiago ni bien los horarios se crucen. Quizás el fin de semana. Y le voy a decir hola. ¿Qué más se puede decir que hola y lo siento tanto?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que momento!
Que se puede decir, si el silencio lo dice todo.

S:.

manda dijo...

Gaby - you know. Sometimes 'hello' is all that is needed.