Ir al colegio en coche, con chicos sentados en el asiento delantero y trasero sin cinturón parece algo del pasado.Los cinturones quizás en estos días sean más usados en Argentina, pero ir en un coche cargado de chicos sin atarse no es algo que no haya visto.En España la campaña pro cinturón era gigante y me acostumbré tanto que ir sin cinturón me hace sentir desprotegida. Sin embargo, de los 1700 muertos al año en España por accidentes de tráfico, un 25% no llevaba cinturón. Se hubieran salvado llevando el cinturón? Ni idea. España corre, y en las carreteras se va de prisa de prisa. Pero al menos tienen buenas carreteras, porque en Argentina, las carreteras son horribles y la conducción es desordenada.
En Australia son moderadamente seguros, tienen sus estándares nacionales, y los productos tienen que estar de acuerdo con esos estándares. Y en general, se usa cinturón y respetan las normas. En general...
D y yo somos los vengadores del cinturón, y si no está todo el mundo anclado no vamos a ningún lado. Incluso le compramos un cinturón de seguridad a los perros, aunque eso fue más por nosotros, así no andan saltando de asiento en asiento cuando vamos a algún lado.
Tenemos una amiga que lleva a sus hijos en el asiento delantero. Con cinturón, eso sí.
Yo la veo llegar al colegio y mi me pone nerviosa.
Anna, policía del agua y del normas de tráfico se pone loca y cada vez que ve a la madre de su amiga en el Pajero (yo no tengo la culpa que su coche sea un pajero) empieza:
Primero pregunta si la amiga va en el asiento delantero porque su coche es más grande, a lo que respondemos que no, y sigue diciendo que tenemos que ir corriendo a decirle que está mal, que no es seguro, que se puede lastimar o que la ley dice que no se puede. Nosotros le decimos que los padres deciden lo que es seguro para sus hijos y ella argumenta que no importa lo que la mamá diga, que si la ley dice que no se puede, no se puede.
Es un argumento apabullante y no podemos rebatirlo. Nos pone en una situación, por decirlo de alguna manera, de mierda porque intentamos argumentar nuestra decisión con términos como salud y seguridad, ley y orden y luego otra mamá, que ella sabe quiere quiere a su hija (aunque a veces sea un poco idiota) hace exactamente lo que le decimos que no se puede y nos quita fuerza.
Cada vez, y en lo más profundo de mi ser, deseo que la pare la poli y le ponga una multa. Porque a veces, de la única forma que mucha gente entiende, es cuando le tocan el bolsillo. La otra es con un accidente, pero eso si que no se lo deseo.
Siempre pienso lo que puede sentir aquel involucrado en un accidente donde hay gente lesionada (en el mejor de los casos). Aquel que se puso a si mismo o a otro en esa situación de riesgo por creerse más listos o más cool. Se me hiela la sangre porque los accidentes son accidentes. Pero cuando no se hace lo mínimo para evitarlos o al menos prevenir mayores consecuencias me imagino que te tiene que dejar tarado de por vida.
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