lunes, 29 de diciembre de 2008

Hair

Anna no nos dejo dormir porque tiene dolor de oídos.
Es insufrible cuando le duele algo porque tiene el umbral del dolor bajísimo (sale al padre) en cambio Olivia aguanta carros y carretas sin protestar demasiado, a no ser que sea la picadura de un mosquito o un raspón de nada, porque para lo chiquito siempre hay protestas.

Fuimos al médico y bajo la amenaza de "o le das algo a ella o me das algo a mi" salí con gotas y antibióticos.

Las Navidades nos han dejado muchas cosas, entre otras dos criaturas insoportables y demandantes, consentidas y quejicas. Hoy prometí sentarlas a ambas delante del televisor todo el día, sin descanso, porque necesito que desaceleren un poco. Esta semana es suma y sigue con "agenda apretada" así que mejor que bajen una marcha.

El viernes me voy al cine con las chicas a ver The Curious Case of Benjamin Button con Brad Pitt y Cate Blanchet.

Tengo hora en la pelu a las 1.30. A ver si me dejan el pelo como a Olivia, que últimamente está espectacular con esos rulos rubios dorados.


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Ya volví de la pelu. Me corté el pelo y parezco una loca. Como sastrecillo valiente que sufrió el embate de los 220 Volts. Olivia, sin embargo, dijo que ahora mi pelo se parece al de ella (ya me gustaría!) y a Doug le gustó.

Terri, la peluquera, que tiene una distancia corporal NULA (pero es de un estiloso que da envidia) ni bien me senté me dijo... hoy corre x cuenta de Amanda. Cuando me terminó de cortar fui a casa, levanté a Anna (que estaba quejosa) y me fui a casa de amanda a darle un beso de cumple y a agradecerle mi corte. Amanda vive a 5 manzanas de casa. metros mas, metros menos.


Nuevo corte de pelo

Nos pusimos a hablar de Amanda (feliz cumpleaños!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!), y el tipo de persona que es (ah... estás traduciendo con el google translator, my dear) y decidimos formar un club en facebook "somos fans de Amanda".

Me da un odio atroz no poder ponerlas a todas juntas en un bar en el sur de España, y tomar cerveza y comer calamares y aceitunas rellenas de anchoas y boquerones.

Estoy pensando seriamente hacer un viaje el próximo año. Doug dice que se toma 6 semanas de vacaciones (lo llaman long service leave) y se queda con las chicas y yo puedo ir a B.A. o a Españ. Si voy a Buenos Aires lo de ir sin chicas es casi como que me desheredan. Es tentador, claro, porque con ellas todo es más restringido (y más lioso y más caro!). Si voy a España, ir sin las chicas es idílico. Las echaría de menos, y a D también, pero solo un poquito. Llevar a las chicas en el viaje internacional lo sigo viendo como una pesadilla. Llevarlas a Europa es una pérdida de dinero al pedo. Me hace ilusión que todos las conozcan, claro! pero para ellas sería un aburrimiento superior.

La vida es dura, y si tengo que sufrir, sufriré en silencio.

Ya veremos.

Le había pedido a Santa para el 2009 bajar de peso y ser super guapísima y delgada.
La mañana del 25 me levanté y me fui a pesar, como una especie de ritual antes de la gran comilona. La balanza marcaba 48 kg, que no peso desde que nací. Me bajé y me volví a subir. Otra vez 48 kg. Me fui a la habitación a comunicar la buena nueva a D. Que como por arte de magia había ¨varios¨ kilos desaparecidos. El levantó una ceja, como si hubiese perdido el norte....

Cuando fuimos a la casa de mi suegra, mientras comía una ensalada de langostinos y mango, conté lo que había pasado. Mi cuñada, que es maja, me escuchaba atenta y cuando termino me dice...
- ah! es un chiste!... cuando dijiste que pesabas 48 kg pensé ¨los huesos no le deben pesar nada, porque no parece que pesara 48 kg"

Al día siguiente, la balanza volvió a su ser y me mostró la más cruda realidad. Que ya no pesaba 48 kg. Que ahora peso 49! (JA!)

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