martes, 29 de enero de 2008

Primer día de cole

Nos despertamos a las 7 y casi inmediatamente anna quería ponerse el uniforme. Logramos convencerla de que el primer día ir con los manchones de cornflakes y nesquik no era del todo finoli. Así que desayunamos.

Como era una revolución, su primer día en el "big big school" Olivia no lo estaba llevando bien, así que le dimos un regalín premio consuelo y que apaciguó un poco. Pero Anna se puso su uniforme de camiseta a rayas, y olivia quiso algo con rayas y fue un vestido. Llegamos a los calcetines, y anna estaba con sus calcetines azules, y olivia con unos rosas, de dora exploradora. La pobre criatura parecía un engendro espacial, o un alemán paseando por creta. Le saqué una foto a Anna y una a Olivia (no se puede hacer diferencia) y luego una a las dos juntas. Y olivia se levantó el vestido y nos habíamos olvidado de ponerle bragas. Pobre santa.

Nos fuimos un poco a la expectativa de como iba a reaccionar anna. Dejamos a Livi y cruzamos a Anna (la guarde y el colegio están uno en frente del otro). Anna se sentó. Se encontró con Tyson (fuerte y poderoso amigo con musculos) y Henry y Maddy estaba también. Maddy se sentó a su lado, y lloraba, abrazada de Sonia. Y lloraba y lloraba y anna le decía... pero maddy, vamos a jugar, y nos vamos a divertir, y hay un playground, y podemos colgarnos de las "monkey bars" (pasamanos?) y nada, Maddy seguía llorando, y nos mira, con un revoleo de ojos y nos dice... "ya se le va a pasar".

Algunos chicos lo llevaban bien, otros no tan bien, unos muy pocos fatal. Cuando nos estabamos por marchar de la sala, y todos los padres andabamos besuqueando a los pequeños, anna nos mira y nos dice "mañana, mejor, yo vengo caminando sola, si?" tipo... mañana, mamá ahorrame el bochorno del besuqueo y el franeleo maternal, que yo acá vengo a divertirme, y no quiero historias.

El día fue bueno, estuvimos en el río, compramos globos para la fiesta de cumpleaños de los perros (hoy cumplieron un año perruno, 4 humanos), hueso y filete para los perros y una tarta para las chicas, y los hijos de sonia que fueron invitados a pasar la tarde y hacer los actos y festejos.

Fuimos a buscar a Olivia y cruzamos a buscar a Anna y estaba tan feliz, sentadita, esperando que la llamaran, que no me lo podía creer. Era como la felicidad hecha enana. Y nos contó de los recreos, y los juegos, y todo y nada, porque no se acordaba de mucho, sino que más bien las cosas le fueron saliendo a lo largo de la tarde, despacito.

Piscina, tarta, globos de perro, hasta que a las cinco y media se fueron y nosotras tres subimos. Cena para las chicas y a la cama, porque a las 7.30 estaban las dos fritas, agotadas de la piscina y el día de cole.

Yo? yo me sentí alucinada de lo grande que la vi, de repente, con el uniforme. Y que maravilla como crece y me gusta en lo que se transforma.

Olivia me preocupa porque es MAAAAALA. Incluso la puedo ver como la madre de aquel pequeño que lucha contra los robots en terminator. Va a ser terrorista, guerrillera, matona peligrosa.


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