Fuimos a hacer la tarea de papa noel y comprar el regalo para las crías. Nos decidimos por una estructura para el jardín para que trepen y se rompan el cráneo. Pero en la juguetería vimos una cosa que nos dejó alucinados. Es una BICICLETA ESTATICA para chicos, que se enchufa al televisor, y tiene juegos.
La propaganda destaca las múltiples e interesantísimas funciones de este artilugio, a saber: los niños hacen ejercicio mientras van descubriendo y aprendiendo. Un quema calorías educacional.
Está recomendado para críos de 3 en adelante y es lo que yo querría para mis hijas (y los hijos de mis amigos) para estas fiestas. Mejor dicho, es lo que quiero para mis amigos, así sus hijos no escorchan mientras mis amigos tratan de hacer cualquier otra cosa. Enchufamos a los críos a la tele, y para acallar remordimientos les hacemos hacer ejercicio en una bicicleta estática que ni siquiera tiene ruedas!.
Está claro que la gente que vive en departamentos no puede mandar a los chicos al jardín (el sucedaneo del jardín es el parque, pero no está siempre tan a mano), pero aquí, especialmente donde yo vivo, no hay edificios de departamento sino que son todo casas, casi todas con jardines y poner al chico frente a una bici estática en vez de dejarlo andar en su bici de ruedas por el jardín es cruel.
Estamos todos de acuerdo que la época en la que los chiquitines andaban solos en la calle terminó, lo mismo que la vuelta manzana, las rodillas sangrando de los raspones contra el cemento es pasado pisado. Sigue existiendo en los pueblos, supongo (o en los countries!). Pero este ingenio maquiavélico es terrible!!!!!!!! Si fuesemos en un viaje interestelar tendría mas sentido. En la nave, los chicos tienen una bici con pantalla de realidad virtual mientras el USS Enterprise deja atrás constelaciones... (vi mucho Star Trek de pequeña...)
Cuando era chica, salía “a jugar a la puerta” con mis vecinos, y volvíamos a casa al anochecer. De vez en cuando mi madre se asomaba para pasarnos un sándwich de algo (recuerdo los de carne como una delicia), pero jugaba en la calle, a veces a la vuelta, sin el ojo supervisor de mis padres. Ahora los chicos tienen que salir con un gps y un móvil, y un micrófono y pulsera localizadora.
Y claro, yo pienso en dejar a mis hijas andar por ahí y se me ponen los pelos de punta. El colegio está a dos manzanas, y creo que las llevaré hasta los 18. Recién ahí lo mismo las dejo ir solas a algún lado. Se me pasará, supongo, con el tiempo. Pero de momento, casi casi devuelvo la estructura rompecocos y les compro la bici enchufada, que seguro las puedo convencer que eso es pasear y las mantengo engañadas de por vida.
La propaganda destaca las múltiples e interesantísimas funciones de este artilugio, a saber: los niños hacen ejercicio mientras van descubriendo y aprendiendo. Un quema calorías educacional.
Está recomendado para críos de 3 en adelante y es lo que yo querría para mis hijas (y los hijos de mis amigos) para estas fiestas. Mejor dicho, es lo que quiero para mis amigos, así sus hijos no escorchan mientras mis amigos tratan de hacer cualquier otra cosa. Enchufamos a los críos a la tele, y para acallar remordimientos les hacemos hacer ejercicio en una bicicleta estática que ni siquiera tiene ruedas!.
Está claro que la gente que vive en departamentos no puede mandar a los chicos al jardín (el sucedaneo del jardín es el parque, pero no está siempre tan a mano), pero aquí, especialmente donde yo vivo, no hay edificios de departamento sino que son todo casas, casi todas con jardines y poner al chico frente a una bici estática en vez de dejarlo andar en su bici de ruedas por el jardín es cruel.
Estamos todos de acuerdo que la época en la que los chiquitines andaban solos en la calle terminó, lo mismo que la vuelta manzana, las rodillas sangrando de los raspones contra el cemento es pasado pisado. Sigue existiendo en los pueblos, supongo (o en los countries!). Pero este ingenio maquiavélico es terrible!!!!!!!! Si fuesemos en un viaje interestelar tendría mas sentido. En la nave, los chicos tienen una bici con pantalla de realidad virtual mientras el USS Enterprise deja atrás constelaciones... (vi mucho Star Trek de pequeña...)
Cuando era chica, salía “a jugar a la puerta” con mis vecinos, y volvíamos a casa al anochecer. De vez en cuando mi madre se asomaba para pasarnos un sándwich de algo (recuerdo los de carne como una delicia), pero jugaba en la calle, a veces a la vuelta, sin el ojo supervisor de mis padres. Ahora los chicos tienen que salir con un gps y un móvil, y un micrófono y pulsera localizadora.
Y claro, yo pienso en dejar a mis hijas andar por ahí y se me ponen los pelos de punta. El colegio está a dos manzanas, y creo que las llevaré hasta los 18. Recién ahí lo mismo las dejo ir solas a algún lado. Se me pasará, supongo, con el tiempo. Pero de momento, casi casi devuelvo la estructura rompecocos y les compro la bici enchufada, que seguro las puedo convencer que eso es pasear y las mantengo engañadas de por vida.

1 comentario:
Y pensar que yo también salía con mis amigos a andar en bici por el barrio. ¡Y en Buenos Aires! Hay que ver cómo cambian las cosas.
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