lunes, 11 de junio de 2007

baja por demencia


desde el miércoles pasado a hoy, lunes, es como si no hubiera pasado nada, aunque reconozco que salí airosa de una de esas pesadillas donde no se avanza, no se puede caminar sin tropezar (con una bestia o un perro).

primero cayó enfermo Doug el miércoles. Una gripe, al parecer, que le atacó las articulaciones y estaba todo dolorido. Cuando la cosa se estaba complicando un poco, porque Doug es un enfermo horroroso, fue al médico, que le dio la baja por dos días, jueves y viernes, que sumado al miércoles que fue fiesta y hoy lunes, que también es fiesta, el chico se armó su lindo puente y estuvo casi una semana sin ir a trabajar.

anna el jueves se unió al coro de quejicas y por último, el viernes, Olivia.

y llovía.

desde el martes hasta el sábado lluvia continua, barro por todos lados, un chiquero, y los perros subiendo y bajando, porque no se les puede decir que no vayan a hacer sus pichuchetes!. Cada vez que bajaban dejaban de ser dálmatas para convertirse, como en la película, una masa marrón con barro hasta las pestañas. Y con su piel, mi suelo.

yo tuve un poquito de lo que tuvo uno, y otro poquito de lo que tuvo la otra, pero nada más.
O quizás si, pero yo no me quejo (recuerdo en algún momento de hartazgo decirle a D, "a mi me hicieron dos cesáreas, pibe, y a los tres días estaba cocinando, que tanto ay ay ay").
debería ser justa y reconocer que yo no me aguanto en la cama. A mi me pone de un humor espantoso estar enferma, no me gusta el reposo (a no ser que este con vómitos, diarrea y mucha fiebre) y de peor humor me pone hablar de mis males. No me gusta enfermarme y no me gusta hablar de ello. Es una tara como cualquier otra, supongo, pero es así.

Por otra parte, cuando me dieron este trabajo, no me dieron el teléfono de ningún jefe así que imposible que me pida la baja por enfermedad, que remedio.

Después de días haciendo de enfermera desquiciada y repartiendo pañuelos y sopas a diestro y siniestro parece que hoy, con un día soleado y frío precioso, se pasaron las pestes.

D se fue hace una hora a casa de sus padres a usar las herramientas del viejo. Quería hacer algo con no se que, pero no pregunté, porque ni me interesa. Y se la llevó a Anna.

Olivia duerme.

y yo esto disfrutando porque hoy no los aguantaba más.
A ninguno de los tres.
Ni a sus mocos.
Ni a sus "me duele", ni a sus "mi rodilla, mi nariz, mi oído, mi cabeza". silencio. Y no es broma!. Es que no los aguanto.

Y termino y me voy a tirar en la reposera un rato a leer (si es que me acuerdo de como se hace) hasta que se den cuenta de que me lo estoy pasando de miedo sola y vengan todos a rodearme.