
Hoy cuando fui a buscar a anna a la guarde Aimee, la directora me llamó aparte y me dijo si no me importaba llevarme un libro. Quiero hacer con vos la prueba, me dijo. Y me dio un libro que se llama “everyone´s got a bottom” o “todos tenemos un trasero”. El libro esta editado por Planificación Familiar y protección del menor, un organismo gubernamental, que se dedica a eso, claro. A ayudar a la gente con la planificación de los hijos (contracepción, abortos, adopciones, y malos tratos y abusos).
Llegué a casa y mientras estaba haciendo algo, no me acuerdo que, Doug se tiró en la cama a leerlo. Lo terminó de leer y me dijo.. hay que comprarlo, es buenísimo. Me hice diez minutos (es muy corto) y lo leí. Excelente. Reafirmación, llamando a cada cosa por su nombre. Muy bueno.
Me quedaba leérselo a Anna. Anna llama a las cosas “casi” por su nombre. En realidad usamos dos nombres para las “partes privadas”. Un nombre más serio y un nombre menos serio. Peachy/vagina y doodle/penis/pene. A los testículos no los llama mucho, pero son ball, para que darle vueltas al tema. Aunque cuando tenía dos años, más o menos, los llamaba “TENTÁCULOS!” (testicles tentacles, suenan muy parecidos). Le hemos hablado un poco de decir no, salir y pedir ayuda en caso de que tenga un problema, tanto si alguien le pega, como si alguien la toca. Una conversación o dos, porque tampoco se puede agobiar. Pero anna es una cría deslumbrante, y cuando hoy le empecé a leer el libro me dice “lo que quiere decir el libro es que yo tengo que decir que no cuando alguien me hace algo que yo no quiero”. Y le dije JUSTAMENTE.
Por que hay que pensar en estas cosas, es terrorífico. Y no es que ahora están todos los pedófilos sueltos y antes, cuando yo tenía 5 años no había ninguno. Supongo que había menos información. Pero ahora, a veces pienso que estamos un poco pasados de rosca, y los padres pensamos que todos son pedófilos en potencia. Y quizás sea mejor pensar así porque los críos estarán más protegidos, pero como decía el otro día Douglas “yo pienso que hasta barney es un pedófilo enmascarado”. No es suficiente con el miedo que a los críos les pase algo natural, como enfermedades o accidentes, sino que además hay que cuidarse de lo anormal, de seres enfermos con los que yo haría big mac en lo que abro los ojos.
Llegué a casa y mientras estaba haciendo algo, no me acuerdo que, Doug se tiró en la cama a leerlo. Lo terminó de leer y me dijo.. hay que comprarlo, es buenísimo. Me hice diez minutos (es muy corto) y lo leí. Excelente. Reafirmación, llamando a cada cosa por su nombre. Muy bueno.
Me quedaba leérselo a Anna. Anna llama a las cosas “casi” por su nombre. En realidad usamos dos nombres para las “partes privadas”. Un nombre más serio y un nombre menos serio. Peachy/vagina y doodle/penis/pene. A los testículos no los llama mucho, pero son ball, para que darle vueltas al tema. Aunque cuando tenía dos años, más o menos, los llamaba “TENTÁCULOS!” (testicles tentacles, suenan muy parecidos). Le hemos hablado un poco de decir no, salir y pedir ayuda en caso de que tenga un problema, tanto si alguien le pega, como si alguien la toca. Una conversación o dos, porque tampoco se puede agobiar. Pero anna es una cría deslumbrante, y cuando hoy le empecé a leer el libro me dice “lo que quiere decir el libro es que yo tengo que decir que no cuando alguien me hace algo que yo no quiero”. Y le dije JUSTAMENTE.
Por que hay que pensar en estas cosas, es terrorífico. Y no es que ahora están todos los pedófilos sueltos y antes, cuando yo tenía 5 años no había ninguno. Supongo que había menos información. Pero ahora, a veces pienso que estamos un poco pasados de rosca, y los padres pensamos que todos son pedófilos en potencia. Y quizás sea mejor pensar así porque los críos estarán más protegidos, pero como decía el otro día Douglas “yo pienso que hasta barney es un pedófilo enmascarado”. No es suficiente con el miedo que a los críos les pase algo natural, como enfermedades o accidentes, sino que además hay que cuidarse de lo anormal, de seres enfermos con los que yo haría big mac en lo que abro los ojos.