Hay que darle tiempo, seguir haciendo lo que hacemos, tiene que recuperar masa muscular pero por lo visto, va a crecer y se pondrá al día. Y listo.
Así que felices.
“en otro orden de cosas...” hoy por la mañana me encontré con esta estampa...
después de tres días de anna malucha, luego de desayunar se quedo dormida en el sillón del salón... no puede ser más tierno...

para seguir con anna, y antes de que se me olvide, me dijo hace dos noches, cuando estaba con su diarrea, pobrecita, y nosotros le decíamos que tenía que tener paciencia y tomárselo con calma...
- mami, el problema es que a veces yo no se tomarmelo con calma, porque no se muy bien que es calma...
y para terminar, otra de anna.
Se sentó en el playroom, con “la cenicienta” en mano, y se la leyó a Olivia como supongo se la leerán a ella en el jardín, sosteniendo el libro sobre el pecho, con los dibujos para el publico, y dijo...
La cenicienta tenía quería ir a la fiesta, y se puso pintalabios. Pero tenía un vestido horrible, de color marrón y viejo.
Ella quería ir al baile porque ahí había mucha gente, pero el vestido era feo, así que se fue al baño y se limpió el pintalabios, enojada.
Apareció el hada madrina y le dijo... “tengo un zapallo y unos ratones, si queres te los puedo cambiar por caballos y un carruaje”.
Cenicienta dijo que si, y le dijo... “también quiero un vestido rosa!”
El hada madrina convirtió el zapallo en carruaje, unos ratones en caballos y un ratón en vestido rosa y cenicienta se fue a la fiesta y bailó mucho. Y el príncipe estaba ahí. El hada madrina la transformó en reina, y le dijo “príncipe yo no quiero bailar”.
Y así termina la historia de la cenicienta...
Y Olivia aplaudió y dijo again again!.