jueves, 12 de abril de 2007

el palacio de las flores.

hoy escucho a calamaro, y el cd "el palacio de las flores".
lo que es la aldea global...

y mientras escuchaba a calamaro eché mucho de menos Madrid.

hace tiempo, en algún ataque de "me voy!!!!!!!!!!!!!!!!!" (que es mi amenaza constante cuando las chicas están insoportables o la ciudad me resulta muy pueblo) doug me dijo algo así como que en la vida uno tiene que hacer muchos duelos.
Mas allá de la gente que uno quiere y muere, están los duelos de la gente que uno quiere y no tiene cerca (de eso yo soy experta) y los duelos de épocas de la vida que uno tiene que enterrar, porque no van a volver.

Así como no voy a volver a ser adolescente tampoco voy a volver a ser soltera. Puedo ser viuda, o separada, pero no soltera.
Nunca mas voy a ser una mujer que sin hijos.
No puedo estar trabajando en Madrid, porque no estoy mas en madrid.
No puedo echar de menos subirme al coche en arturo soria, porque no estoy más en arturo soria.
ese recuerdo específico, el del tiempo, Arturo Soria, Madrid, ir a la Fnac el sábado por la mañana y comprar muchos cds, salir por la noche, ir a conciertos, es completa y totalmente incompatible con esto...


yo quiero todo, y no puedo tenerlo.
quiero la ciudad, la montaña, el campo y el mar. Y todo el mundo cerca. y quiero a douglas y a las chicas y tener el coche en la puerta, y hacer de mi tiempo lo que me sale de la punta de la nariz.
Quiero todo eso, pero no quiero ni aburrirme como una ostra, como de hecho me aburría, ni quiero sentirme sola como un hongo, como de hecho me sentía.
quiero ir a ikea con dulce, o a comer a su casa el fin de semana.
Quiero las Cibeles, y los árboles iluminados en navidad, pero no quiero atascos. ni vivir en un piso.
Quiero mi salario, pero no ir a trabajar moviendo papeles y poniendo numeritos en hojas de cálculo. Ni quiero levantarme temprano y vestirme, porque estoy a gusto con mis jeans y mis camisas y mis zapatillas.
Quiero el piso de canoa, con el jardín y la piscina, pero no quiero a mi ex co propietario.
Y cantar canciones de calamaro con Laura de camino a algún pueblo.
Y quiero a mis amigos que se quedaron allá, pero no quiero vivir allá.

Y esa es la verdad.
Se dice de mi que nunca vuelvo
Y siempre me estoy yendo a ningún lugar
Que tengo que dejar de navegar
Ya me di cuenta
y mientras escribía esto, anna se fue al salón y se sentó en el sillón y me llamó. y yo me pegué el susto del siglo. A estaba completamente dormida. Anna es sonámbula.