La primera intentona fue en vano. Corría yo por la casa (a oscuras) en busca del teléfono como en una carrera de obstáculos. Primero me tropecé con una silla que había olvidado que estaba en esa esquina, después con el "magic school bus" de anna, que se aprietan las letras y dice palabras (esta fascinada con el alfabeto y los números) y finalmente, cuando llegué al teléfono, el pobre Enrique ya estaba hablando con el buzón de voz, que se activo solo (y yo detesto y tengo que desactivar, porque no me gustan ni los buzones de voz ni los contestadores automáticos).
Por suerte, Enrique no se dio por vencido y llamó otra vez, y esta vez tenía el teléfono a mi lado. Triste, pero he de reconocer que SIEMPRE estuvo a mi lado. Tengo dos teléfonos, y el de mi habitación lo tenía sin sonido, para que no se despertara olivia durante la siesta, y asi quedó. Yo estaba a medio metro, sentada delante del pc pero - para variar - hice el camino difícil.
Aunque me siento cómoda en la casa, todavía no le tengo tomadas las medidas ando con golpes y tropezones, porque me llevo por delante cosas y abro muchas veces la misma puerta de los armarios de la cocina para buscar un plato. Ya pasará.
Una vez, hace tiempo, hablando con mamá, le decía que no había nada más lindo que mudarse a una casa nueva y despertarse por la noche, y caminar a oscuras a la cocina, o donde sea, y mirarla. Ella estuvo de acuerdo conmigo pero todo lo bucólico de la imagen de andar descalza en la oscuridad pierde su encanto cuando te tropezás con un arcón que habías olvidado que estaba justo frente al sillón, como mesa de café, y -con mucha fortuna- vas cayendo sin gracia contra algo que no tenés ni idea de lo que es, pero que finalmente cobra forma cuando te queda el culo en el asiento, una pierna colgando, la barbilla contra el respaldo y un brazo perdido. El sillón que tengo al otro lado del arcón ¨me atajó¨ y me evitó reventar contra el televisor, el video el dvd o quién sabe que. La caída no fue nada, porque no solo estoy acostumbrada a las caídas y tengo arte, sino que fue una de las "afortunadas", porque no me golpeé realmente, pero lo terrible fue la sensación de incertidumbre, el no saber donde caía. No tener idea de lo que se me estaba atravesando a cada paso, que estaba tocando. Me sentí, por unos segundos, ciega. Muy interesante.
Para esto, Olivia se despertó, Anna se despertó, y yo corrí de cama en cama mientras Douglas dormía como un cerdo, que me dejó de un tranquilo que no veas, porque me confirmó que si quieren robar, no será él el que los escuché dinamitar la puerta.
Anoche vi Syriana (G clooney, M damon, W Hurt) y me gustó mucho y tambien vi Come Early Morning, con Ashley Judd y me encantó.
El próximo fin de semana Kathy se lleva a anna a dormir en su casa. Es la segunda vez que lo hace, la primera fue cuando anna tenía un año. Después se mudaron lejos y no se hizo, y este fin de semana finalmente lo harán otra vez. La primera vez Olivia no estaba en el panorama (ni era un proyecto) y me acuerdo que doug y yo estabamos muy entusiasmados, planeando cenas fuera, y jurando dormir hasta tarde... cuando finalmente Anna se fue, nos la pasamos mirando el telefono móvil, y yo no dormí ni siquiera las setecientas hora que tenía planeado dormir sino que me desperté temprano, como siempre. La eché de menos. Y me asustó la dependencia.
este fin de semana se ira nuevamente, y esta vez no tengo planes estrafalarios de salidas y dormidas, porque Olivia estará en casa. Y supongo que ni siquiera será mas descansado porque yo la echaré de menos un poquito, pero olivia se va a morir. La sigue como una rémora. Ahí donde va anna, ahí va olivia. Si anna pasa por debajo de la cortina, ahí va la chiquitina, pasando por debajo de la cortina. La copia en todo, incluso cuando anna tiene un poco de tos, ahí va la otra y tose también.

Anna creció. Creció en los últimos días. O quizás fue en las últimas horas. De repente se me hizo una nena, y me alucina. No es que no recobre su tamaño real por las noches, que la veo chiquita otra vez, pero cuando abre la boca... es que no se puede creer. Es grande. Es una maravilla.
Olivia está en un momento de cambio. Ella ha sido mucho más vaga para hablar, pero en las últimas dos semanas se esta largando con fuerza, y se anima incluso con los dos lenguas. es tan sobrecogedor cuando empiezan a poder comunicarse con el mundo en palabras...
Y después, uno desea que por favor dejen de hablar... y preguntar... y pedir... y decir... y llamar... y querer... y opinar...
nunca llueve a gusto de todos...