15.000 asistentes, más de 1000 vendedores.
Hay humo y olor a salchichas parrilleras.
Todos tienen sombrero por el sol. Se abrigan porque es invierno y hay 4° o 5° C grados por la mañana temprano. Todos se pasan su filtro solar porque la temperatura sube a 26° C a medio día, como hoy.
Hay pabellones techados, otros sin techar, y el resto (y por resto se entiende un terreno enorme, con unas marquitas en el suelo que dicen que este es el store x95) son puestos y puestos y puestos que venden desde lo más alucinante hasta la peor basura que se pueda uno imaginar.


En los pabellones techados, el aspecto es de gran feria de antigüedades.
Afuera, en el descampado, el aspecto es de tolderío o poblado luego ser arrasado por un huracán. Desde luego que lo mejor se consigue fuera!
Lámparas de pié sobre la tierra, chez lounge en el pasto, comodita francesa S XIX sobre el UTE (camioneta con caja), lámparas victorianas colgando de una casa rodante.
Y mucho coche antiguo restaurado y otro tanto para restaurar.


Había gente que vi el año pasado.
A las 6 am sonó el despertatriz. Nos levantamos y teníamos, como gente desorganizada que somos, la ropita en el salón para no empezar a corretear por la casa.
Nos vestimos, hicimos café y unas tostadas y preparamos el bolso de las chicas.
A las 6.30 las despertamos y después de lavarnos los dientes y terminar de recoger cosas nos subimos al coche, las chicas en pijama con sus saltos de cama bien abrigadas, las llevamos a casa de Grandma.
A las 7.05 estábamos cruzando la puerta del Swap, empujando el cochecito que supo ser de las chicas (y usamos de porta merca) dispuestos a arrasar.
Los demás asistentes son el enemigo.
Todos somos sospechosos. Competidores.
Si ves algo y te gusta agarralo, sino otro se lo lleva.
Nos cruzamos con mil y un conocido, conversando y mirando los tesoros de cada uno.
Nos comimos un sandwich. La mujer que limpiaba la mesa nos alabó los marcos (preciosos). Nos pusimos a hablar. La señora era voluntaria del Rotary. 70 años. Estaba limpiando mesas. Vive en un caserón en la calle Lennox, que es la calle más exclusiva de Rockhampton.
Nos dijo... "mi marido murió el año pasado, así que el mes pasado puse la casa a la venta"... Después de hablar un poco más descubrimos que la casa que tiene esta dulce mujer a la venta es la casa famosa que salió a la venta hace un par de semanas por cerca de 2 MILLONES de dólares.
Y yo comía mi sándwich, ella me limpiaba las miguitas de la mesa, con un gorrito y un repasador. "quiero un chalecito, no quiero más piscina y 4 baños!". Esas cosas...
Me crucé con una mujer que caminaba por el pasto abrazada a una alfombra persa.
Se detuvo en una esquina imaginaria, en medio de la nada, y esperó. Yo esperaba al otro lado de la calle imaginaria, a que viniera D de comprar una coca diet (sigo a dieta).
En mi carrito estaban mis tesoros.
La mujer de la alfombra me sonríe, y yo le devuelvo la sonrisa.
Las dos supimos exactamente de lo que nos sonreíamos. Es la felicidad de la caza y captura. Nada produce más placer.
Por unos días, ella entrará en el salón y lo único que verá será su alfombra.
Este año, yo no compré nada para mi, sino que lo voy a vender todo (mi única duda es la caja de baquelita, que me hace babear).
Compramos 5 marcos, una caja grande de cedro, una cajonera hecha con los antiguos cajones de la máquina de coser singer, una caja de baquelita con camafeo y adornos art deco de morirse, una balanza PARA DIABETICOS de los 40 y un reloj despertador azul celeste retro y una librería de cedro rojo. Y tres plantas de acelga, una de perejil y otras dos de albahaca.
Dejamos todo en el coche, y volvimos a entrar. Derecho a administración y nos inscribimos para un puestecillo el año próximo. Si conseguimos en el pabellón techado Walter Reid, bien, sino, no nos queda más remedio que meternos en el remolino del huracán, y ver donde nos lleva el desastre.

2 comentarios:
Uyyy! que lío!
Me imagino lo contenta que habrás estado! Estas en lo tuyo allá. :)
A mí chica también le gusta todo el estilo inglés. Le dije hace mucho tiempo atrás, que estaría bueno ir a Australia de vacaciones, pero me dijo que le tiene miedo a los escorpiones!
(A dónde habrá pensado ir?)
S:.
decile a tu mujer que acá los escorpiones deben ser malísimos, porque todo es venenoso, pero lo famoso famoso son las arañas, las serpientes y los cocodrilos.
A veces los escuchás hablar muy orgullosos de ser el país con las especies más venenosas del planeta...
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