Si alguien lee esto por mas de 2 meses seguidos sabe que tengo una especial fascinación por mover muebles.Asi como me gusta mudarme, me gusta cambiar los muebles de lugar.
Sin embargo, indefectiblemente, cada vez que lo hago y cuando estoy en ese momento, con todos los libros desparramados y los platos y tazas por todos lados, librerias arrinconadas, sofas y sillones apilados, es justamente ahi donde yo quiero mandar todo al cuerno y vender la casa.
Enseguida se me pasa, más porque no me queda otra que por algún tipo de convicción o iluminación especial.
Hoy tocó. Con el mueble que compramos el sábado se dio vuelta media casa. Y es que yo soy capaz de cambiar de habitación y dormir en el pasillo si con eso la última adquisición (que siempre es la más hermosa) luce mejor.
Los libros se mezclaron y Leviathan quedó con un libro de primeros auxilios y el primer tomo del diccionario de la RAE duerme junto a un manual sobre French Polish. El Merriam Webster está con Jane Austen y vi a Gardening Australia con Nick Hornby y Carson McCullers.
Cuando termine con la debacle inicial me sentaré a ordenar los libros de alguna manera, quien sabe como. Aunque sea por color, como hacía una persona que conocí hace años.
Se terminó el recreo. Tengo que seguir con la mudanza.
1 comentario:
Lo que contñas de la persona que ordenaba los libros por color me hace acordar cuando una vez mi hermana, hace muuuuchos años, para darme lo que ella imaginaba iba a ser una sorpresa bárbara, me ordenó toda la biblioteca (muy grande)... poniendo los libros de mayor a menor!!! ¡PLOP!
Divino blog. Tenés una prosa que invita.
daniela
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