jueves, 26 de junio de 2008

las maquinarias de la alegria...

Estoy sentada escribiendo en un pc que no es el mio. Bueno, si es mio, pero es el de las chicas, que tiene SOLO tiene 8 años, es un trasto, va a pedal y con la banda ancha parece un Ford T con llanta de aleación, alerón y airbag.

Cascó el pc y mi diagnóstico de ignorante es disco kaput. Por suerte tengo un disco duro externo en el que guardo la info y tengo todo guardado (milagrito del niño jesú) hasta el 16 de junio.

Tuve que re instalar el windows porque la última vez que estuvo Jeff, el tío de D, trató de hacerle no se que y la jorobó. Como pasa con mucha gente que toca bastante de oido en el tema de la informática, cuando meten mano para hacer quien sabe que mejoras, lo empeoran así que tuve que volver a instalar el window, hablar con el call center de Microsoft en India, entender lo que me decía el indio y tener una santa paciencia porque todo en este pc es una lección de paciencia.

Cuando terminé quise bajar corriendo y sentarme al lado de la lavadora, que se que quiere darse un paseo por el más allá pero que yo no quiero. Ni puedo pagarle el entierro ni mucho menos un servicio funerario decente. Se queja pero mi cuenta de banco después de haber hecho el canal de suez abajo (sistema de desagote de aguas de lluvia para esos días de diluvio que nunca nos faltan) y la señora nevera que quiso darse un paseo por el cielo nos dejaron con la boca abierta y respirando como los pajaros en los días de mucho calor.

Y ahora el pc. (deberia aprender a restaurar pcs)

Estoy en un momento de susceptibilidad alérgica. Tengo estas cosas de vez en cuando. Cuando viene la primavera, o el invierno, o la pascua, lo que sea. Pero algo hace click y me desata las alergias más variadas. Ahora estoy con una que me recuerda a mi sister. Al metal. Se me quemaron en dos días los dedos en los que tengo anillos de plata (excepto el pulgar, vaya a saber usted por que) y la muñeca la tengo casi en carne viva, porque así me desperté esta mañana. la hebilla del reloj. Pero que lindo. Y encima con lo que me gusta a mi andar con la joya puesta...

Terminamos la cómoda para Sonia que quedó bastante bien.
La compramos para sacar pedazos de madera y los herrajes en estado calamitoso, sin tapa ni parte trasera y el inferior podrido, como decia ayer. Todo por la friolera de $5.

Sonia la vio y se enamoró. A ella le va lo rústico (es una forma de llamarlo) asi que dijimos... en vez de partirlo ent rocitos, te lo arreglamos y tan contentos. Hoy lo vio y no se lo podia creer.

Me cansé de este trasto del pasado. Quiero un pc nuevo, bueno, bonito y regalado. Se aceptan donativos.



1 comentario:

Valeria dijo...

Ningún Sonia!! Quiero esa comoda YA!! Esta buenisima!!!!!!!!!
Hasta antes de ver tu foto, yo estaba muy orgullosa del ahora mamarracho que es mi comoda, también restaurada, pero por mi !